05 mayo, 2009

Instancia general


Al Sr. administrador del tiempo. Departamento de bienestar social:

¿Podría usted eliminar del calendario los domingos por la tarde?

21 comentarios:

Eduardo dijo...

Aplaudo la moción. Prefiero el lunes

Bel dijo...

Es verdad que a veces se ponen tan melancólicas esas tardes...
Un beso alegre, Princesa.

Gabriel Ramírez dijo...

Princesa: me dice el administrador del tiempo (como todo el mundo sabe es un gran amigo mío) que no. Rotundo. Que es cuando más lee la gente. Que si quieres lo que quita son los sábados tarde. Concretamente a la hora del fútbol.
Lo ha dicho él. A mí plim.

Alex dijo...

Lo secundo. Los domingo por la tarde son terribles. Curiosamente, sus mañanas son prometedoras. Habrá que calcular posibilidades.

Belén dijo...

Yo quitaría los jueves, chica... que día mas pesado se me hace!

Besicos

Los viajes que no hice dijo...

O busquemos algo que hacer para que no nos venza la desidia los domingos por la tarde...

AdR dijo...

No, por favor, Sr. Administrador, que a veces uso esas tardes para escribir o leer...

:(

Selma dijo...

Estás loca? Ahora que empieza el buen tiempo?
Acabo de caer que los últimos domingos por la tarde los he pasado contigo, uyuyuy....

Angéline dijo...

Imagina que de pronto, acabas de comer y se hace de noche. Es genial, porque te ahorras la merienda y la cena pero ¿qué ocurre con los sucesos atrapados en esas horas? Me refiero a esa cita inesperada que ha encontrado un muro en las posibilidades de tu tiempo un domingo. A la llamada que se inicia en otro lugar y no conecta nunca con tu lado porque no existes a esas horas. ¿Qué sucedería si alguien necesita abrazos y no te encuentra? ¿Y si los necesitas tú? A veces las buenas ideas surgen en domingo por la tarde y otras cosas interesantes también. Que alguien tire una piedrita a tu ventana, llamándote. Que un libro se lance a tus manos desde la estantería, porque necesite que lo leas. Que la cocina esté de fiesta, bols e ingredientes haciendo flexiones para el gran momento, preparados para que te pongas el mandil y les des vida haciendo algo muy rico. Que tengas un sueño maravilloso cuando te echas la siesta. Y ya ni mencionemos el brillo del sol a media tarde, música de Bach mientras pedaleas, el potente sonido del corazón tras una carrera, quedar a tomar algo con alguien que te hace reír mucho, abstraerte mirando el azote del mar contra las rocas. También es una tarde genial para hacer limpieza, archivar facturas, pegar fotos en el álbum. O para callejear, ¿no te encanta? Manos en los bolsillos y curioseándolo todo. Besos, Princesiña, vente a verme a Coruña, te invito a unas cañas.

begusa dijo...

sra. le comunico que de poder borrar algo podría borrar unidades, no porciones, así que habría que borrar los domingos enteros...
¿está segura de que quiere renunciar al despertar de un domingo soleado con el sol pasando a través de la ventana medio bajada y dibujando topitos en tu cuerpo? ¿con un cuerpo desnudo y suave y cálido y de gomaespuma al estirar el brazo? ¿y el presentimiento de que las siguientes horas van a ser muy muy provechosas?
piénselo bien, ¿realmente merece la pena?
; )

Irreverens dijo...

¡Me opongo rotundamente!

(* dijo...

Quién sabe si entonces la melancolía acabaría llegando por la mañana.

Un dulce beso.

desconvencida dijo...

mmm, los domingos... para mi casi siempre son mañanas de paseo y periódicos, tardes que se aprovechan al máximo y de despedidas... yo creo que lo crítico no son los domingos en general, sino un par de horas malas los domingos por la tarde. La mejor receta: meterse en una oscura sala de cine y desconectar un rato ;)

alain.... digo, el domingo por la tarde, dijo...

Hola, soy el domingo por la tarde.

Debo decirle que, desde la administración general del tiempo, subdelegación vasco-navarra, me ha llegado una nota informativa sobre su descontento al respecto de mi condición fronteriza. Tiene usted razón: soy tiempo de despedidas, de travesías eternas por autovías de montaña, de melancolía y ojos que se frotan desperezándose, y sí, soy algo peor: la víspera del lunes.

Siendo las cosas así, el departamento de atención al ciudadano de la Administración General del Tiempo atendiendo solicito a su reclamación, se mostró favorable a su requerimiento, notificándome inmediatamente mi posible, y muy probable, cese.

Por todo lo expuesto, he de pedirle un acto de piedad por este discreto trozo de tiempo, aunque sólo sea por lo injusto del tratamiento que reiteradamente recibe mi humilde condición: retire, por favor, su petición! A cambio, prometo hablar con la Dirección General de Metereología, para que pueda usted difrutar de soleados días en los que disfrutar de esas horas en las que no hacer nada se convierte en un arte.

Atentamente.

Muy suyo.

El domingo por la tarde

princesadehojalata dijo...

Estimado domingo por la tarde:

Hablemos entonces por la vía no oficial. de tú a tú. Negociemos (desde hace días no hago otra cosa). Si ustedes, y me refiero a: domingo por la tarde, sábado todo el día y viernes por la tarde se comprometen a lo de los días soleados no veo por qué no vaya a retirar yo mi instancia. De enero a diciembre claro...

Recuento:

De momento hay cuatro grupos claramente definidos: Alex, Eduardo, Bel y yo misma no queremos domingos por la tarde. De los cuatro por lo menos dos solicitamos la eliminación de esas tardes de forma terapéutica. Una vez curados podríamos pues, cambiar de grupo.

Gabriel, Irre y Adr se oponen claramente y alegan motivos inspiratorios frente a los cuales no hay nada que objetar. Y si no lean sus blogs.

El tercer grupo, las hedonistas, lo forman de momento Angéline, Begusa, Amaya (salvo ese par de horas que pertenece al primer grupo) y Selma. Bien por ellas.

Y luego están las que abren nuevas vías como Viajes que busca soluciones, Belén que quita los jueves y (* que inteligentemente cree que eliminando las tardes sólo cambiaríamos de sitio el problema (problema = a melancolía por si no ha quedado claro).

Así están las cosas.

vfedor dijo...

domingos por la tarde con lunes feriados, o recordar que podemos hacer feriado cualquier día

eva al desnudo dijo...

Sr. administrador del tiempo dominical, le ruego desde éste, mi sofá, que tenga el detalle de saltarse unas cuantas horas y acortarnos la agonía. O mejor, alarguese como un chicle y déjeme dormir la siesta en paz.

Atte.
Una lunéstica (qué no lunática)

princesadehojalata dijo...

vfedor, doble de Roberto Bolaño, habrá que tener en cuenta lo del feriado.

Eva, te apunto al primer grupo entonces, auqnue tu variante sea el acortamiento en vez de la desaparición.

Besos a los dos.

Laura dijo...

jajajaja
de verdad, qué manera de darme en el clavo

princesadehojalata dijo...

Gracias Laura! Tengo pendiente visitar tu blog despacio, ahora estoy sin conexión en casa (hasta que termine la mudanza). Un beso.

Didac Udagoien dijo...

... y si puede ser... que los viernes, tengan dos tardes... especialmente en otoño.