El viajero del siglo, ANDRÉS NEUMAN
Hace tiempo que sé de la capacidad del hombre para amoldarse a las situaciones más adversas con rapidez. Lo que está siendo nuevo es lo contrario. Desde hace un mes me siento a tu lado y me dan ganas de hablarte de aquel viaje que hicimos juntos hace diez años, cuando faltaba tanto tiempo para encontrarnos. De la noche que pasamos tumbados en la arena contando estrellas de gominola. De aquel día de verano en que nos quedamos en casa y vimos Cosas que nunca te dije y cuando la peli se acabó bajaste corriendo a buscar helado y lo comiste sobre mi ombligo. Y mi sonrisa mientras lo hacías.
Y un rato después en la radio Nena Danconte canta es que no entiendes que en la vida, princesita, también hay que aprender a ganar. Y me quedo pensando...










