27 mayo, 2008

Libro de visitas

Ya comenté hace un tiempo mi afición a leer en los museos. Algunas veces he encontrado lo mejor de una exposición en los comentarios escritos en su libro de visitas, lo que me ha llevado a pensar que, de seguir con esta afición un tanto desmedida, cualquier día llegaré a una exposición, leeré el libro y me iré.
En estos libros pueden leerse comentarios de todo tipo, desde el: "a las monjas de tu pueblo les han gustado mucho tus cuadros" hasta, en un tono más grave: "el arte empieza en aquel punto en que vivir no basta para expresar la propia vida".
El mejor que leí este fin de semana lo encontré en medio de pequeños mensajes ensalzando a Gaudí y a la ciudad de Barcelona. Estaba escrito en dos partes y decía esto: Macarena: ¿te has enfadado?* (y en la página siguiente) *te espero en el bar de abajo. Juan.
Pero no son sólo las frases. A veces la firmas son suficientes. Como aquella que firmaba: Tu única.
Supongo que un libro de visitas puede dejarse en cualquier lugar que vaya a ser visitado (una vez encontré uno fantástico en una ermita perdida en medio del monte) así que después de pediros recuerdos, infancias y primaveras, me gustaría ahora que abrierais muy despacio el libro de visitas de este mundo y escribierais algo en él.
Nunca he escrito en un libro de estos, pero sé muy bien lo que pondría si tú me pidieras que escribiera en el tuyo: "Podría escribir. Pero me importa más amarte".

18 comentarios:

Fusa dijo...

Después de leer esta entrada... creo que me voy a aficionar yo también a leer los libros de visitas. Me han encantado Macarena y Juan :)

(* dijo...

Sólo una vez dejé un comentario en un libro de visitas, en Rávena, en el Baptisterio de los Ortodoxos, mientras millones de teselas convertían aquel espacio en algo irreal. No recuerdo qué escribí, la verdad, pero también yo eché un vistazo a los otros comentarios y, la verdad, dan para mucho...
¡Quién sabe! Si algún día viajas a Rávena, tal vez te llamen la atención las palabrejas que por allí dejé inscritas. ¿Qué diría? Yo estaba hechizada.

tarta de manzana dijo...

Podria amarte, pero me importa mas escribir.

Capri c'est fini dijo...

Jajaja me ha encantado Macarena y Juan, eso en la era del móvil es toda una declaración de amor. A mí también me gusta cotillear en los libros de visitas, pero a la hora de la verdad nunca sé que poner... Un abrazo.

Adúlter dijo...

Jo.
Tienes un don para las dedicatorias. ;)

Lentitud dijo...

Tarta de Manzana se adelantó y me "quitó" la huella que dejaría en el libro de visitas. Como alternativa: "Te busqué y no te leí. Si me necesitas, silba."

Bel dijo...

"Quiero escribir, escuchar esa música, abrazar a las olas, amarte, reposar en el sol, mirar esas formas, respirar en la hoja y leer lo que has escrito."

Olvido dijo...

Variaciones:

"Escribir y amar es muy parecido"
“Amo escribir”
“Escribir amando”
“Podría amarte mientras escribo”
“¿Podría?
“¿Te amo?”
"¿Escribo?"

pero si sé que...
“Una vez amé y apenas escribí. Cuando se acabó, escribí continuamente"

Mita dijo...

Hola a tu libro de visitas, princesa de hojalata.
Podría escribir más palabra.Pero me importa más leer.

Sayuri dijo...

No he dejado jamás una dedicatoria en un libro de visitas, pero leer este post ha despertado mi curiosidad.
Después de leer tu dedicatoria cualquier otra puede parecer poco, como dice Adúlter tienes un don.

“Podría no decir nada, pero no sería yo”

Alfonso White dijo...

No volveré a pisar un museo sin leer primero su libro de visitas.
Me ha encantado visitarte.

Saludos.

Angéline dijo...

Yo compartiría unos versos de Cummings que tengo enmarcados "no sé qué hay en tí que se cierra y se abre;
pero algo en mí comprende
que la voz de tus ojos es más profunda que todas las rosas. Nadie, ni siquiera la lluvia, tiene unas manos tan pequeñas". Un beso.

desconvencida dijo...

Me encanta esos versos que ha dejado angeline aqui...

Yo te dejo esto:

"Siempre es un placer pasear por este lugar, Princesa.

Amaya"

princesadehojalata dijo...

(puede una escribir en su propio libro de visitas?)

Este fin de semana escuché de nuevo la voz de tus ojos. Te abracé todo lo que pude. Gracias hadiña.

Amaya, en tu libro yo te llamaría Maestra y te diría lo importante que resulta para mí visitarte, aprender contigo, vivir cerca. (pero cerca, cerca ;))

Sayuri, me estoy acercando a tu blog poco a poco. El otro día me leí a mí misma en un post tuyo de hace tiempo. Poco a poco.

Alfonso, Mita, gracias por venir y firmar.

Bel, eso que has escrito quiero que sean mis vacaciones este verano. Qué bien contado. Gracias!

Olvido, tú escribe, escribe. Así podrán amarte.

Lentitud, no silbo muy bien, espero que me oigas ;). Buscabas la contundencia de Tarta...ummm está bien hacer literatura, pero mejor que no importe tanto como amar...no!

Jo. Tú si que tienes un don. Vaya que sí.

Rávena, un hechizo...cuál es la historia? no, no la cuentes. Iré a buscarla.

Fusa y Capri, es divertido lo de Macarena y Juan, verdad? sobre todo me gustó el asterisco que llevaba de una frase a la otra, muy bueno.

Podría seguir. Pero prefiero aplaudiros.

Eduardo dijo...

A mi me gusta buscar caracteres coreanos, japoneses o rusos, que intento traducir con mis nivel básico de ruso, casi siempre leyendo sólo "Ludmila" o "Piotr"

princesadehojalata dijo...

Interesante Eduardo...veo en tu blog que compartimos profesión y afición por esa ciudad en la que vives. Un saludo, gracias por pasarte por aquí.

Eduardo dijo...

No hablo mucho de mi profesión, por lo que veo que has leído con atención. Hay sin duda dos ciudades en mi vida. La de mi nacimiento, Zaragoza, que sin ser nada especial es muy importante para mí. La otra, Lisboa, en la que ya llevo más de un cuarto de mi existencia, y que a la vez me fascina y me derrota.

alex dijo...

En aquel libro faltaban libélulas...