13 febrero, 2006

Cosas pendientes por aquí

Escribir a Danae a propósito de Ribeyro y prestarle esta frase leída en La tentación del fracaso: "La vida, ese contínuo ping pong entre el bienestar y el malestar". Darle las gracias por haber encontrado a la asmática Innes buceando por su blog. Hablar con Francisco (ya Pachi) de Jorge Oteiza, de sus trece apóstoles, de su Itziar, Itziar elegía... Decirle que de todos los Oteizas: pintor, escultor, poeta, pensador... me quedo con el que encontré viendo un documental suyo, ese Oteiza que miraba orgulloso a cámara mientras ayudaba a su mujer Itziar, ya ciega, a subir las escaleras de su casa. Que me quedo con la forma en que iba contando esas escaleras: una, dos, tres... con infinita ternura, con infinita paciencia, sólo para ella. Contarle a Jose Ángel que todavía estoy con Una estancia holandesa, que se me metió por medio Para Roberto Bolaño, y que me he retrasado, cosas que pasan, decirle que me está gustando mucho el libro, que ya hablaremos. Leer a Angéline, que vuelve a la isla con los personajes de su novela. Agradecer a Gatito viejo su blog y decirle que le sigo la pista por otras blogs, que no me pierdo sus comentarios, que a veces me levanto y le aplaudo. Preguntarle a Alde qué tal le han ido los exámenes....

11 comentarios:

El Alde dijo...

Pues los exámenes bastante bien. He hecho cuatro: en uno no las tengo todas conmigo, en otros dos yo creo que he aprobado y el otro que queda ya me han dado la nota y he sacado un 8, así que no podría ser mejor.
Gracias por el interés

Angéline dijo...

Enhorabuena Aldebarán, y que tengas suerte en el que no sabes. A la Princesa le llamo guapa, que lo es, y de muchas maneras, pero hoy se lo llamo por su cara. Un beso.

francisco aranguren dijo...
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javazquez dijo...

Ya hablaremos de "Una estancia holandesa". De entrada te agradezco la ocurrencia de leerlo. Creo que he redescubierto un autor que incomprensiblemente había dejado de lado. Como un libro te lleva a otro libro he leido una novela suya "Las Señoras" y la ironia de quienes son intelectualmente superiores al circulo social en el que se mueven, siempre sin perder la compostura y la humanidad elegante, se trata en el libro con un fino humor admirable.
Te repito mi agradecimiento.

Danae dijo...

Me la quedo.

Y acepto también el agradecimiento por haberte presentado a Innes. No es para menos (risas).

Un abrazo, Princesa.

francisco aranguren dijo...

Querida Princesa: también a mi me gusta cambiar el formato de vez en cuando. En la foto ¿apareces detrás? Espero me vuelvas a enlazar. Yo he puesto un nuevo enlace al subsuelo, tras leer la entrada que propone Danae. A ella no la tengo enlazada porque no sé inglés. No ví la película de Oteiza, pero me conmueve lo que cuentas. De él lo que me atrajo fue su furia y su radicalismo. El enfrentamiento con Chillida, que era su discípulo querido, fue puro exceso, pasión, insulto, todo desmedido y sólo explicable desde el amor (qué heridas no produce) y sin embargo, todo acabó en aquél abrazo, cuando ya Chillida estaba enfermo. Pero el Oteiza violento aspiraba a esa paz de lo esencial: "Vaca sola comiendo yerba...hubiera sido el Paraíso", dice. Y esto, es muy vasco. Esa emoción que late dentro, ese pudor. A mí me emociona la ternura que no sabe mostrarse, que se esconde. También me llega esa radicalidad suya en su relación con Dios, esa capacidad de enfrentarse a Él y a la vez de conocer Su corazón: "Tú que entiendes por niños a todos los hombres". Ese hombre-niño es lo que veo yo en Oteiza, y así siento también lo vasco, para bien o para mal: la apuesta, el envite y el embate, lo fanfarrón y pendenciero, pero detrás, la sensibilidad (la música, la amatxo, el azoramiento ante la Maria La Belcha, en el cuento de Baroja)...Itziar.

Danae dijo...

Que conste, Francisco, que no lo hago por insistir con lo del enlace... Pero mi blog no es en inglés (risas).

D. dijo...

Hola:
Acabo de tropezar con tu blog y he estado hechando un vistazo, me gusta tus selecciones, bien linda la foto de Orozco, que por cierto, tiene esculturas muy interesantes.
Creo que me va a gustar haber caído por aqui.
Un saludo

princesadehojalata dijo...

Alde, me alegro por tus buenos resultados, ahora tendrás más tiempo para adentrarte en el universo Auster que compartimos.
Angéline, gracias como siempre, se nota que me ves con ojos de amiga.
Jose Angel, iré a tu blog a comentar "Una estancia holandesa" aprovechando que colgaste un post al respecto.
Danae, yo creo que a Francisco ya lo tenemos paseando por tu blog. Llevo los bolsillos llenos de frases para cambiar con las tuyas.
Enigmático d. gracias por la visita, ponte cómodo, hay sitio para todos.

Un beso sonriente Muac!

Gatito viejo dijo...

Princesa, gracias por tu compañía. Es un placer pasear con personas como tú. Me ha gustado mucho lo que cuentas de Oteiza, es impresionante, su lado más humano... Saludos

Alex dijo...

Bonito lo de Oteiza y su mujer. Me recuerda aquella vez que John Glenn volvió milagrosamente del espacio y se negó a hablar con el presidente Kennedy "porque primero debo hacerlo con mi mujer". Ella era tartamuda. Su lentitud al hablar (algunos lo consideran tara) la había convertido en una persona enfermizamente tímida. Glenn nunca notó (lo dijo él) que su voz se atrancara.