13 abril, 2011

¿Casualidad o destino?

En casa se cae la pegatina-palmera del baño y dos horas más tarde pierdes el tren que te aleja de mí. Ayer una amiga recibe tres mails seguidos con el asunto escrito en italiano, los tres desde España. Hoy me despierto llorando por una pesadilla y me llaman de Tele2 contándome otra. Durante dos años leo tus comentarios en un blog hasta que un día te leo en otro hablando de amor, pincho y el intro se convierte en una flecha que nos atraviesa de parte a parte, entrando por una víscera cualquiera, por ejemplo el corazón. Hace unos días hablo con dos amigos de su primer encuentro, me confirman lo que pensaba, que aquel primer encuentro no fue tal, que estuvieron en los mismos sitios con otras personas. Que tal vez hubo un roce, un "lo siento", un pisotón. Y hace unos minutos leo este poema:

Amor a primera vista

Ambos están convencidos de que los ha unido un sentimiento repentino.
Es hermosa esa seguridad,
pero la inseguridad es más hermosa.


Imaginan que como antes no se conocían
no había sucedido nada entre ellos.
Pero ¿qué decir de las calles, las escaleras, los pasillos
en los que hace tiempo podrían haberse cruzado?


Me gustaría preguntarles
si no recuerdan
-quizá un encuentro frente a frente
alguna vez en una puerta giratoria,
o algún "lo siento"
o el sonido de "se ha equivocado" en el teléfono-,
pero conozco su respuesta.
No recuerdan.


Se sorprenderían
de saber que ya hace mucho tiempo
que la casualidad juega con ellos,


una casualidad no del todo preparada
para convertirse en su destino,


que los acercaba y alejaba,
que se interponía en su camino
y que conteniendo la risa
se apartaba a un lado.


Hubo signos, señales,
pero qué hacer si no eran comprensibles.
¿No habrá revoloteado
una hoja de un hombro a otro
hace tres años
o incluso el último martes?


Hubo algo perdido y encontrado.
Quién sabe si alguna pelota
en los matorrales de la infancia.


Hubo picaportes y timbres
en los que un tacto
se sobrepuso a otro tacto.
Maletas, una junto a otra, en una consigna.
Quizá una cierta noche el mismo sueño
desaparecido inmediatamente después de despertar.
Todo principio
no es más que una continuación,
y el libro de los acontecimientos
se encuentra siempre abierto a la mitad.


Wislawa Szymborska


12 comentarios:

Los viajes que no hice dijo...

Es uno de mis poemas favoritos de esta mujer que tiene tanto humor.

Le poinçonneur dijo...

Defino este post en dos palabras: me encanta.

MUAS.

troyana dijo...

Maravilloso post,Princesa,siempre me he pregustado si es el azar o el destino lo que juega con nosotros,después vienen los racionales y con todo el cariño del mundo te dicen que no,que es nuestra voluntad quien rige nuestras vidas,pero yo terca,retrocedo al punto de partida,observo inicios y continuidades,y algo no racional que se me escapa y es entonces,cuando siento que no tengo el control absoluto de lo que sucede,cuando experimento algo parecido a una pequeña calma que me transporta y dentro de esa incertidumbre,es cuando más segura me siento.
Un abrazo

MK dijo...

En la película "Shakespeare in Love" , hay un personaje que adoro , Phillip Henslone.Es el que interpreta Geoffrey Russ.
Un viejo , entregado y vocacional empresario teatral que deambula de susto en susto entre bambalinas , pero a la vez calmando al personal repitiendo que siempre todo lo que tiene que acabar bién , acaba bién...aunque aun a esas alturas de su vida desconoce como funciona ese misterio.
...pues eso , hoy me has hecho sentir como ese personaje , querida princesa de hojalata.

Kim dijo...

Reconfortante, princesa, tremendamente reconfortante.
Gracias :)

Angéline dijo...

Yo no creo en la casualidad, pero sí en el flujo de energía. Por qué nos comunicamos en determinado momento, por qué coincidimos cerca del teléfono, yo llamando y tú pensando en que voy a hacerlo. Por qué echamos de menos a gente que hace mucho que no vemos y poco después vuelven a irrumpir en nuestra vida. Algunas miradas se anclan en las personas durante años y cuando esos dos pares de ojos vuelven a encontrarse, son ellos quienes disponen el acercamiento, los cuerpos simplemente obedecen y a veces no recuerdan. Quizás también haya algo matemático en el destino, pero ¿casualidad?, no, no creo en ella. Un besazo, Princesiña.

francisco dijo...

Me gusta creer que es verdad aquello que dijo alguien de que todo encuentro es una cita secreta que habíamos olvidado. Me gusta pensar también que la resonancia que produce un encuentro significativo (como si reververase el tañido de una campana) es la memoria que parece recordar esa cita que tenía y había traspapelado.Por eso pienso ahora en tí, cuando recuerdo la plaza de Djema el Fna.

Alex dijo...

Lo único cierto es que al tocar tus manos me sentí en casa por primera y única vez en la vida. Las piezas encajaron tras miles de días baldíos y noches ciegas. Llevaba toda mi vida soñando con ese momento, con esa blusa estampada, con aquellos rizos acariciando mis mejillas. Es posible que al final no quede demasiado y todo sea una simple casualidad activada por algún mecanismo ignoto del universo. Si así es poco me importa después de haber sentido tus manos sobre mi espalda.

Elèna Casero dijo...

A eso se le llama intensidad.
No lo conocía y me ha gustado mucho.

Un abrazo

Hosting y Dominios dijo...

El destino me llevo casualmente a ti,la casualidad me permitió saber de ti, un beso casual te di esperando que el destino me regalara un poco más.

Danno dijo...

http://www.youtube.com/watch?v=-UPeVR9225k&feature=related

princesadehojalata dijo...

Graciaa Danno! no conocía la peli!