12 octubre, 2008

"Si puedes contarlo, ¿para qué pintarlo?" Francis Bacon

Autorretrato


Tríptico 1976

Tríptico 1974-77

Retrato de George Dyer en un espejo



En cuanto vi dos o tres de sus cuadros me quedé para siempre enredada en él. Nos costó llegar a la exposición, primero nos equivocamos de museo, después el metro estaba cerrado por obras...aunque como dijiste hasta con los errores acertamos. De Bacon conocía poco. Que era expresionista (aunque tampoco parece tan claro) y temperamental.

La retrospectiva de Francis Bacon (Dublin 1909-Madrid 1992) que puede visitarse hasta el 4 de enero en la Tate Britain de Londres sobrecoge. Me acuerdo muy bien del silencio que había en las salas. De las fotos del estudio de Bacon, absolutamente caótico. De tus brazos, que me rodean porque-si-no-te-puedes-caer-viendo-ese-cuadro. Del retrato de George Dyer, su amante desde mitades de los sesenta hasta su suicidio en 1971. Dyer se mató en el hotel donde se alojaba con Bacon la víspera de la inauguración de una exposición del artista en el Gran Palais de Paris pero resulta demasiado fácil y equivocado culpabilizar a Francis Bacon de esa tragedia.

Bacon impacta, duele, entristece. Sus figuras se deshacen exprimidas por el propio artista, que en su afán de buscar vida mató a todos en sus cuadros. "Mi ideal - decía- sería coger un puñado de pintura y lanzarla sobre la tela con la esperanza de que el retrato estuviera ahí".
Pintores como Van Gogh, Velázquez, Miguel Angel o Rembrandt tuvieron una marcada influencia en Bacon, que utilizó algunos de sus cuadros como bases para elaborar su obra. En ese sentido es especialmente conocido su
Estudio de Inocencio X de Velázquez, fallido según el propio Bacon, que siempre se lamentó por no haber sido capaz de transmitir la tensión presente en el cuadro de Velázquez. También son famosos sus trípticos, cuadros de gran formato que inicia en los años cincuenta con Tres estudios de figuras junto a una Crucifixión y en los que seguirá trabajando toda su vida, considerándolos más una secuencia de imágenes que una estructura pictórica cerrada. El tríptico 1974-77 es uno de tantos cuadros que pintó como homenaje a Dyer tras la muerte de éste.

Dicen de Bacon que junto con Giacometti es el artista que mejor ha entendido el cuerpo humano. Pintar la esencia del hombre, al que casi siempre muestra solo en sus cuadros, fue su obsesión: "Quisiera algún día atrapar un instante de la vida en toda su violencia y en toda su belleza. Eso sería el cuadro definitivo".

Al salir de la exposición y todavía dentro del museo ví una instalación en la varios atletas atravesaban corriendo una de las salas. Al intentar capturar la imagen, me salió un Bacon:

9 comentarios:

UnaExcusa dijo...

Te salió un Bacon, sí. Algo así como: "Si puedes contarlo, ¿para qué fotografiarlo?"

Besos, guapa.

desconvencida dijo...

Definitivamente te ha salido un Bacon, Princesa... el movimiento y el grano de la foto hacen que parezca pintada al óleo...

En fin, interesante exposición, lástima que este año no vaya a ir en Diciembre a Londres, a diferencia del año pasado :(.

Por cierto, no conocía ese autorretrato de Bacon, impactante...

(* dijo...

También decía Bacon: "Me gustaría que mis cuadros se vieran como si un ser humano hubiese pasado por ellos como un caracol, dejando un rastro de la presencia humana y de la memoria del pasado, igual que el carcol va dejando su baba".

Dulces besito, Princesa.

Apostillas literarias dijo...

Bacon es un pintor singular. Sus primeros cuadros no tuvieron mucho éxito, como en ocasiones sucede con los artistas del género que sea.

En sus cuadros se refleja mucha angustia, me parece. Conmueven y dejan huella, por supuesto.

Muchos saludos.

coco dijo...

Qué foto más rebonica por dios. Si es que todo lo haces bien. Hombrepordioscoñoya.

Capri c'est fini dijo...

A mí Bacon me fascina, creo que tiene puesta mucha alma en cada retrato y eso que es un género a punto de extinción en el supuesto arte contemporáneo... con Lucien Freud son de mis favoritos retratistas ingleses.... qué suerte ir a la retrospectiva... gracias por la crónica. Muchos besos.

princesadehojalata dijo...

No nos dimos cuenta hasta la vuelta de que había sacado un Bacon...Por cierto, esa noche vimos la peli Love is the devil, sobre la historia de amor entre George Dyer y Francis Bacon. Es un peli irregular pero interesante, sobre todo el trabajo de los actores (Derek Jacobi como Bacon y Daniel Craig, si, Jaems Bond, como George Dyer en un papel muy oscuro). Besos guapas.

Si, esa cita es también "muy Bacon". Dulces besitos.

Gracias por la visita Apostillas, llegué a ti a través de Vila-Matas, o tal vez fuera al revés. Tienes un blog estupendo.

Yamegustaríaamícoco. Besote.

Si Capri, fue una suerte, un descubrimiento fascinante que nos acompañó durante todo el viaje. Besos.

Sigo con London, un poco más arriba.

Alex dijo...

Bacon es una obsesión para mí. Su pintura es violenta y terrible. Se odiaba. Hace un año le expusieron en Madrid. Fui a ver sus obras y me sentí sobrecogido. Deforma los cuerpos tal y como los veía. Siente su dolor. Su obra es dolorosamente certera.

Leí que frecuentaba los bares de Madrid hasta caer rendido a la borrachera. Leí que se había enamorado de un tipo malagueño en sus últimos años de vida. Todo son suposiciones, pues su vida es en realidad un enigma mostrado a través de sus pinturas.

Sigo el repaso de los años que no supe de ti. Espero que todo esto llegue a tus ojos.

princesadehojalata dijo...

Llega, y no sólo a mis ojos.

La exposición de Londres viajó a Madrid y fui hasta allí para volver a verla y dejar allí todo mi dolor. Pero las cosas muchas veces no salen como una espera. Bacon me devolvió su dolor y al salir del museo casi no podía con el peso que cargaba mi espalda.