17 abril, 2006

La vida y tal...

PRINCIPIO Y FIN

Puede ser que te digas: "El verano que viene
quiero volver a Italia", o: "El año que hoy empieza
tengo que aprovecharlo; con un poco de suerte
acabaré mi libro", y también: "Cuando crezca
mi hijo, ¿qué haré yo sin el don de su infancia?".
Pero el verano próximo, en verdad, ya ha pasado;
terminaste hace muchos años el libro aquel
en el que ahora trabajas; tu hijo se hizo un hombre
y siguió su camino, lejos de ti. Los días
que vendrán ya vinieron. Y luego cae la noche.
A la vez respiramos la luz y la ceniza.
Principio y fin habitan en el mismo relámpago.

ELOY SÁNCHEZ ROSILLO


EPITAFIO

Si un epitafio fuera mi historia, tendría uno corto preparado.
Habría escrito que tuve una riña de enamorados con el mundo.

ROBERT FROST


(del insomnio, mejor)

26 comentarios:

innes dijo...

¿Se reconciliarían?
No, claro. Si es un epitafio, por lo visto lo que empezó como una riña acabó en crimen pasional.

princesadehojalata dijo...

Acabó en crimen. Pero todavía no se sabe quién mató a quién.

Balcius dijo...

Me gusta la idea, y siempre creí en ella.

Cuando cierras el libro, todas las páginas se tocan, todas están ahí y son el mismo bloque de papel, y entre todas hacen el peso, el movimiento de caer de nuestras manos dormidas.

Con la vida es igual.

Xavie dijo...

Tal y como dice Sánchez Rosillo (y todos los poetas que le precedieron) y confirman las últimas investigaciones científicas:

"El tiempo no transcurre, el tiempo es"

Un saludo,
Xavie

Angéline dijo...

Reconozco esa máxima " Principio y fin habitan el mismo relámpago", de ahí la carrera sin pausa por la vida. Y adoro esos momentos en los que sabemos perfectamente que incluso en la oscuridad hay algo en nosotros que se desborda. Un beso, Princesa.

javazquez dijo...

La tarea de educar de los padres consiste en enseñar a los hijos a vivir solos, sin los padres.
La tarea de todos y cada uno de nosotros es la de aprender a vivir.
Voy ahora mismo a la calle en busca del Manual de Instrucciones para un Fácil Manejo de la Vida.
¿Alguien sabe quién es el autor?

innes dijo...

Sí, es Georges Perec.
"La vida: instrucciones de uso".
De nada. :-)

innes dijo...

En Anagrama.

javazquez dijo...

Gracias por la respuesta Innes. Georges Perec es autor muy interesante (lástima que muriera tan joven). De él he leido "Las cosas" en Anagrama también, donde habla de la quimera de conseguir los lujos irresistibles que nos rodean.
Y siguiendo con el autor "El viaje de invierno" publicado por Abada Editores, sobre la pasión por los libros, también es muy interesante.
Un abrazo.

innes dijo...

Muchas gracias, Javazquez. No conocía esos títulos de Perec. Me interesan muchísimo ambos temas. Sobre el primero deberíamos reflexionar todos, y el segundo... es una pasión: la pasión por la pasión de los libros. Sí, la muerte de una persona joven siempre es escandalosa, pero si muere un creador joven es, además, una pérdida constante. Se pierde el pasado y el futuro. Y lo perdemos todos. ¿Imaginamos lo que podría haber escrito Lorca y no pudo? Terrible.
Un abrazo, y gracias.

La lentitud... dijo...

¿Y lo que podría haber escrito Robert Walser antes de darse el paseo y no quiso o quizá, tambien, Rulfo? Fueron escritores que suicidaron su obra en vida.

Hay quien habita la vida y los libros como el principio del fin o al revés que da la impresión de ser lo mismo.

El mundo y yo nunca estuvimos enamorados, lo maté porque quise en una noche de insomnio y en el tiempo que duró la pasión del relampago.

innes dijo...

Tanto Walser como Rulfo tomaron la decisión de dejar de escribir mucho antes de su muerte. Una muestra de ello es la lúcida frase de Walser en el manicomio: "No estoy aquí para escribir, estoy aquí para enloquecer". Rulfo, tres cuartos de lo mismo: después de escribir "Pedro Páramo" intentó "La cordillera", pero desistió. No son casos comparables al de Lorca, que dejó de escribir porque le asesinaron.

innes dijo...

Esas cosas conviene tenerlas en cuenta.

La lentitud... dijo...

Nada más lejos de mi intención que el querer comparar los motivos y circunstancias por los que dejaron de escribir Lorca, Walser y Rulfo, que evidentemente son muy distintos y en cuenta se tienen, tanto los de uno como los de los otros.

Creo que mis palabras se han malintrepretado.

Como dije, Walser y Rulfo suicidaron su obra en vida en un acto voluntario, para mi, de lucidez que nos niega el saber lo podrian haber escrito después. A Lorca lo asesinaron vilmente y nos negaron saber lo que luego habría escrito.

Por ello decia, refiriendome a los dos primeros -y desde luego sin pretender hacer ninguna comparación con Lorca-, que hay quien habita la vida, la literatura y los libros como el principio del fin.

Que el relámpago y la pasión siga acompañando.

princesadehojalata dijo...

Me encanta que hayais traido a Perec hasta aquí con algunos títulos nuevos para mí. De él conozco "La vida: instrucciones de uso" y su libro "Je me souviens", de 1978, donde escribe más de cuatrocientas frases que comienzan con las palabras "Yo me acuerdo..." (esta idea no fue suya, en 1970 Joe Brainard publicó un cuaderno titulado igual pero en inglés: "I remember..."). Lo interesante de este libro de Perec es que al final del mismo se pueden encontrar varias páginas en blanco para que el lector escriba sus propios yomeacuerdos. Llegué a este libro a través de la web de geocities de Juan Bonilla (lo siento pero todavía no sé como escribir un enlace, os remito a google ). Ahí podreis encontrar un texto estupendo donde Bonilla cuenta que colecciona estos libros llenos de yomeacuerdos ajenos. Incluso abre un espacio en su web para que cada uno escriba de qué se acuerda. Os recomiendo su visita.
Besos acordados (Yo me acuerdo de...enviaros besos siempre que pueda)
PD. Que vivan los Bartlebys!

javazquez dijo...

Princesa, no sé si sabes que precisamente Juan Bonilla ha publicado un libro titulado "Je me souviens". Esta editado dentro de la colección Calembé por la Fundación Municipal de Cultura del Ayuntamiento de Cádiz. Lo edita Algaida Editores. Te lo digo por si estuvieras interesada, en cualquier librería, conociendo quien es el editor, se averigua el distribuidor y esta es la forma de que te pidan el libro.
Un abrazo.

princesadehojalata dijo...

Gracias por el apunte Jose Angel, no lo sabía. Un beso.

innes dijo...

Yo me acuerdo de vosotros.
;-)

Gatito viejo dijo...

Je me souviens de Georges Perec, de Rulfo, de Lorca, de Walser,... de la pasión por leer que no tiene fin. No podremos leer lo que escribirán y es una pena, pero sí lo que escribieron que siempre estará ahí y evolucionará con nosotros porque la lectura no es única y estática sino múltiple y cambiante con el tiempo. No tiene fin. Nosotros nos iremos, pero habrá otros que la descubran y la hagan suya.
Me han interesado mucho vuestras aportaciones en los comentarios. Es maravilloso haberos encontrado. Y es que compartimos la misma pasión por los libros.
Saludos

lf comendador dijo...

Se aprende en tu blog. Muchas gracias por las citas.

Besotes

lf comendador dijo...

Permíteme que te recomiende un título y un autor.
«Adiós a la época de los grandes caracteres»
Es de Abraham Gragera y está en Pre-textos.

Sé que será de tu agrado.

princesadehojalata dijo...

Gatito, comparto la opinión, es genial haberos encontrado. Te espero en los libros, un beso.

Comendador, gracias por la visita y por la recomendación, un libro que se titula así merece ser leído. Un abrazo.

Empiezo a entender dijo...

Buaaa!!! Noooo!!! Es muy temprano para comenzarme a angustiar !!! Bso ;-)

Anónimo dijo...

Por si no lo sabeis, aunque imagino que si, esa frase de Robert Frost sale en la pelicula "Una cancion del pasado", de John Travolta. Si no la habeis visto, por favor, hacedlo, es una magnifica cinta.

princesadehojalata dijo...

Gracias usuario anónimo, es de esa peli ("A love song for Bobby Long" es el título original) de donde saqué la frase. A mi también me encantó.

Alex dijo...

Poco conocida y más que interesante película es "A Love Song ofr Bobby Long". Con Scarlett Johansson ¿Quién da más?

No duermo bien desde julio. El insomnio se come a veces toda mi noche. Hace año que me pasa. Debería haberme acostumbrado.